Ypsi – Manuel Iglesias Soilán

Psicología, talleres y proyectos educativos

¿Y psi… tu identidad se limita por los estereotipos de género?

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“Me declaro en contra de todo poder cimentado en prejuicios aunque sean antiguos”

Mary Wollstonecraft

A la mayoría nos resultará familiar el revuelo que se crea ante la noticia de un nuevo embarazo. Las conversaciones se monopolizan en torno a una pregunta estrella:

¿Y qué será niño o niña?

En cuanto la incógnita del sexo del bebé queda resuelta, inconscientemente surgen en nuestra mente una serie de ideas arraigadas culturalmente sobre las características, actitudes y aptitudes que se atribuyen a hombres y mujeres.

En el momento de nuestro nacimiento únicamente se han activado un 10% de nuestras conexiones neuronales, el resto se irán produciendo paulatinamente a través de la interacción con el mundo exterior 1. El término plasticidad cerebral hace referencia a la capacidad de nuestro cerebro para experimentar distintas modificaciones y transformaciones en su interacción con el entorno, es decir, éste se va moldeando a través  de los aprendizajes y experiencias que vamos viviendo, lo que  nos confiere una capacidad única de mantenernos en constante cambio.

Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, no es de extrañar que los modelos y expectativas sociales básicos que vamos adquiriendo desde la infancia jueguen un papel crucial en la construcción de nuestra propia identidad, el self. Nos señalan qué comportamientos, actividades o pensamientos son adecuados en función de los modelos hegemónicos de masculinidad y feminidad impuestos.

De modo que, sin apenas percatarnos, vamos configurando a través de nuestras interacciones sociales un autoconcepto sumamente restrictivo.

El mito de la naturaleza distinta y complementaria de los sexos se enmarca dentro de un discurso biologicista, cuya finalidad es dotar de un carácter esencialista a los diferentes papeles asignados tradicionalmente a hombres y mujeres en la sociedad: un rol productivo en la esfera pública para ellos y un rol reproductivo desempeñado en la esfera privada por ellas. A las mujeres se les presuponen una serie de características intrínsecas como la sensibilidad, la intuición o la amabilidad, mientras que en el otro extremo los hombres serían los representantes de valores que tradicionalmente han tenido una mayor valoración social como la fuerza, la valentía o la racionalidad.

Estos estereotipos sexistas que vamos interiorizando a través de distintos agentes socializadores (familia, escuela, amistades, medios de comunicación de masas etc.) van constriñendo nuestras aspiraciones y potencialidades, influyendo en el curso que seguirán las relaciones intrapersonales e interpersonales entre los sexos. Estrechamente relacionado con las expectativas impuestas a hombres y mujeres se encuentra el denominado conflicto de rol de género (GRC)2 que ha sido definido como un estado psicológico en el que las expectativas restrictivas de los roles sociales producen consecuencias negativas sobre la persona o sobre personas externas. Numerosas investigaciones han encontrado una correlación positiva entre GRC y problemáticas como la depresión, el estrés o la baja autoestima.

Que la tasa de depresión en la edad adulta sea muy superior en las mujeres o que el número de suicidios consumados sea mayor en el caso de los hombres no son meras casualidades.

Roles de género // Fotografía de Educación 3.0
Roles de género // Fotografía de Educación 3.0

La socialización diferencial también afecta notoriamente a la limitación de los repertorios de estrategias emocionales3 que cada colectivo ha aprendido a utilizar. En el caso de las mujeres se encuentra un déficit en el uso de estrategias activas de resolución y estrategias de distracción, mientras se tiende a una mayor “rumiación de los problemas” así como una mayor tendencia a pedir ayuda a terceras personas. En el caso de los hombres la restricción impuesta a la hora de expresar sus sentimientos tiende a canalizarse a través de conductas más extremas y hostiles, sumamente relacionadas con un mayor consumo de sustancias psicoactivas4; conductas de riesgo así como reacciones violentas, que les suelen ser útiles a la hora de afrontar problemas menores, sin embargo, se muestran ineficientes a medida que aumenta la gravedad de los mismos.

En los próximos artículos se analizará el papel que juegan los distintos agentes socializadores en el moldeamiento de nuestra identidad y como éstos contribuyen a perpetuar las desigualdades entre hombres y mujeres.

Referencias Principales:

1 Laufer, L. and Rochefort, F. (2016). ¿Qué es el género? Barcelona: Icaria.

Navarro, R., Larrañaga, E. and Yubero, S. (2015). El conflicto de rol de género masculino y su vinculación con el acoso escolar (bullying).

3 Díaz-Aguado, M. (2006). Sexismo, violencia de género y acoso escolar. Propuestas para una prevención integral de la violencia. Revista de estudios de juventud, (73), pp.38-57.


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One thought on “¿Y psi… tu identidad se limita por los estereotipos de género?

  • Andrea 17 octubre, 2018 at 11:39

    Un gran artículo. Fascinante todo lo que la autora relata. Estoy inquieta por poder leer muchos más relacionados con este tema.

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