Ypsi – Manuel Iglesias Soilán

Psicología, talleres y proyectos educativos

¿Y psi… las diapositivas fueran un arma a doble filo?

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«La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo»

Nelson Mandela

Todos hemos visto diapositivas. De hecho, seguramente hayamos visto demasiadas. Todos hemos tenido la experiencia de atender a clases que consisten en un profesor leyendo palabra por palabra diapositivas repletas de texto, o con listas enormes, o multitud de explicaciones y descripciones aglomeradas alrededor de un gráfico o esquema. Creo que podemos decir que ese formato a pocos nos resulta divertido, independientemente del tema tratado. Cuando se usan diapositivas en la docencia, se vuelven una herramienta muy “peligrosa” únicamente por la importancia que toman en la mente de los alumnos.

Estoy convencido de que una mayoría de vosotros ya había leído esta diapositiva antes de acabar el párrafo anterior. Estas parecen tener una increíble capacidad de capturar la atención de quienes pueden verla, y por eso debemos tener muy en cuenta cómo y cuándo las usamos: si mientras estamos realizando una explicación, aparece una diapositiva muy cargada detrás, el foco atencional de los alumnos se desviará hacia esta última, dejando de oír la explicación hasta que hayan acabado de leerla. Por eso mismo,

1) es importante utilizar diapositivas con muy poco texto, que distraigan lo mínimo posible, y que sirvan siempre para ilustrar lo que estamos diciendo en vez de explicarlo en nuestro lugar.

2) usar automatizaciones de diapositivas para mostrar los elementos de uno a uno, limitando eficazmente su capacidad distractora (es parecido a lo que se haría con la pizarra, realizando esquemas mientras los explicamos, mostrando los elementos uno por uno e ilustrando el proceso).

3) determinar si la diapositiva puede ser mostrada después de la explicación para que no interfiera con esta en absoluto.

4) determinar si realmente necesitamos diapositivas en una determinada situación, o si podríamos bastarnos de otros medios algo más interactivos.

Además del impacto atencional de las diapositivas, tenemos que tener en cuenta que nos dan, como alumnos, un resumen visual de la materia que estamos tratando. Si es poco atractivo, es posible que influya en nuestra actitud hacia esta.

Este artículo no busca decir que las diapositivas son inútiles o inherentemente malas. Son una herramienta muy potente, pero como se dice:

un gran poder conlleva una gran responsabilidad…

No es difícil prestar atención a cómo uno hace las diapositivas. Sólo hay que ponerse, como con tantas otras cosas, y pensar en el impacto que pueden tener en nuestros alumnos. En el fondo, no es un esfuerzo demasiado grande, pero tiene un impacto que no puede ser ignorado: las diapositivas son hoy en día una de las principales herramientas utilizadas en la educación superior española, y como bien dijimos al principio, la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo – Nelson Mandela.