Ypsi – Manuel Iglesias Soilán

Psicología, talleres y proyectos educativos

¿Y psi… fuéramos capaces de no ayudar a alguien que está a punto de morir?

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“Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela”

Pitágoras de Samos

Ya ha terminado la Navidad, una época que siempre deja un halo de bondad y buenas acciones, como la de esa pareja de EE.UU. que encontró la carta de los Reyes Magos que una niña de México había mandado volando en un globo y decidió comprarle sus regalos, o las ya famosas cenas de nochebuena para personas sin recursos que organiza el Padre Ángel en Madrid. Todo ello me ha hecho caer en un cuestión muy interesante y que no solemos plantearnos a menudo: ¿Por qué ayudamos? O mejor, ¿por qué ayudamos en algunas situaciones y no en otras?

En 1964, una joven neoyorkina llamada Kitty Genovese fue brutalmente asesinada por un hombre en plena calle cuando estaba llegando a casa. A pesar de lo trágico del suceso, lo más sorprendente es que fue presenciado por, oficialmente, 12 testigos (38 según el Times) sin que ninguno hiciera absolutamente nada por ayudarla. Este incidente se prolongó durante media hora, ya que el asesino la apuñaló hasta en dos ocasiones antes de que muriera. Es lo que se llamó “efecto espectador”.

-Cuanto mayor sea el número de espectadores, menor será la probabilidad de que cualquiera de ellos preste ayuda.-

A pesar de que posteriormente se descubriera que muchos de los detalles del caso habían sido exagerados por los medios, fue clave para empezar la investigación de los efectos del contexto en la conducta de ayuda. Los psicólogos sociales Darley y Latané (1968) fueron los primeros en comprobar este efecto en laboratorio, pero además también descubrieron otros factores igualmente relevantes a la hora de ayudar:

Dependencia informativa:
Para ayudar, tenemos que darnos cuenta de que realmente está pasando algo relevante e interpretar que es una emergencia. Muchas veces la situación no es clara y recurrimos a observar lo que hacen los demás para actuar en consecuencia. Sin embargo, si todo el mundo espera a que otro de el primer paso, lo más probable es que nadie ayude.

Latané y Darley (1970) llevaron a cabo un experimento que consistía en llenar de humo la habitación en la que se encontraba un participante mientras hacía un cuestionario. Probaron tres condiciones: que el participante estuviera solo en la sala, que estuviera acompañado de dos cómplices que hacían ver que no pasaba nada, o que lo estuviera de otros dos participantes ingenuos, donde ninguno sabía qué pasaba o cómo actuar.

-Solo el 10% de los que estaban acompañados por cómplices alertaron del humo, frente al 75% de los que estaban solos-

El participante se fiaba de la conducta pasiva de los cómplices y optaba por no avisar. Además, un dato relevante es que solo el 35% de los que estaban acompañados por otros dos participantes ingenuos. A este efecto lo llamaron ignorancia pluralizada, que consiste en no decir ni hacer lo que uno cree correcto por pensar que la mayoría no lo comparte, aunque en realidad no sea así. Sin embargo, en el caso de Kitty la situación era muy clara, entonces, ¿qué pasó?

Difusión de la responsabilidad:
A pesar de todo lo anterior, las personas deben entender que tienen la responsabilidad de prestar ayuda para reaccionar. Probablemente, los vecinos de Kitty pensaron:

-¿Por qué yo? Ya lo hará otro-

Pero además de estos factores situacionales, también es muy importante conocer por qué ayudamos, es decir, qué motivos individuales tenemos para beneficiar a otro.

Te ayudo porque es positivo para mí:
Aunque resulte muy poco altruista, nuestra historia de aprendizaje es muy importante a la hora de ayudar. Si nuestra conducta de ayuda ha sido recompensada en el pasado, la repetiremos para obtener dichos beneficios. También puede ser que hayamos visto las consecuencias positivas de ayudar en otra persona; por ejemplo, un niño que al ayudar a otro haya recibido la felicitación de su profesora delante de un compañero. Es lo que se llama aprendizaje vicario.

Te ayudo porque lo siento así:
Los factores emocionales también son muy importantes en la conducta de ayuda. Normalmente, al estar de buen humor somos más proclives a favorecer a los demás y a prestar ayuda, además de que queremos mantener ese estado de ánimo positivo. Sin embargo, con un estado de ánimo negativo la relación es más ambigua; dependiendo de la atribución que hagamos de la persona que pide ayuda, sentiremos una emoción diferente y actuaremos en consecuencia.

Si atribuimos que una persona está tirada en el suelo por estar borracha, sentiremos ira/desprecio y no prestaremos ayuda-. (Modelo de Weiner, 1980).

Sin embargo, y también en base a este modelo, si pensamos que la persona esta tirada en el suelo a causa de un infarto (no tiene responsabilidad), sentiremos pena/compasión y ayudaremos.

Te ayudo porque debo hacerlo:
Las normas sociales regulan la conducta e indican lo que la gente debe hacer y lo que se espera de ellas. Un ejemplo es la norma de reciprocidad:

Ayudamos a quien nos ayuda y negamos la ayuda a quienes nos la han negado-.

En conclusión, la conducta de ayuda es tan amplia que intervienen múltiples factores; tanto situacionales como individuales, tanto emocionales como cognitivos. Este artículo pretende ser una introducción a la explicación de dicha conducta, pues es enormemente compleja, a la par que bonita. Sin embargo, me gustaría pedirte que, aunque presencies una de estas situaciones rodeado de gente, aunque la situación sea ambigua y te preguntes ¿por qué yo? Hazlo, actúa, sé el ejemplo de los demás. No hace falta que sea navidad para ayudar, solo hace falta decisión y buena voluntad.

¡Feliz 2019!


BIBLIOGRAFÍA PRINCIPAL:

Kitty Genovese: https://es.wikipedia.org/wiki/Kitty_Genovese

Efecto espectador: https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_espectador

Darley y Latané (1968): https://www.ethz.ch/content/dam/ethz/special-interest/gess/chair-of-sociology-dam/documents/education/spieltheorie/literatur/VOD/Darley%20Latane%20Bystander%20intervention%20in%20emergencies.pdf

Ignorancia pluralizada: https://glosarios.servidor-alicante.com/psicologia-social/ignorancia-pluralista

Aprendizaje vicario: https://es.wikipedia.org/wiki/Aprendizaje_vicario

Modelo Weiner: https://lamenteesmaravillosa.com/la-teoria-la-atribucion-causal-origen-desarrollo-consecuencias/

Reciprocidad: https://www.axiomafv.com/reciprocidad-psicologia/