Ypsi – Manuel Iglesias Soilán

Psicología, talleres y proyectos educativos

¿Y psi… no sabes las diferencias entre el PIR y el Máster General Sanitario?

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«La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades»

Organización Mundial de la Salud

Este artículo pretende presentar las principales diferencias legales y formativas que te pueden brindar el PIR (Psicólogo Interno Residente) y el MPGS (Master en Psicologia General Sanitaria) para intentar quitar la duda de cual hacer o si hacer alguno si quiera.

En primer lugar me gustaría dar un poco de historia de cómo hemos llegado a este momento y explicar por qué este artículo te debería interesar.

Como sabéis, la psicología es una disciplina reciente y hasta hace no mucho, en España, no contábamos con una titulación universitaria independiente, siendo a partir de los años 60 que nos empezamos a distanciar de las Facultades de Filosofía y Letras, de las que llevábamos siendo parte de una forma u otra. No podemos ubicar la primera Facultad de Psicología hasta los 80,

¿Pero la psicología qué era entonces? ¿Sanitaria? ¿Educativa? ¿Metafísica?

pues depende a quién le preguntes.

Es un hecho que la psicología estaba aquí para quedarse y además con muchos ambitos a los que aplicarla, así como diversas especializaciones que formativamente estaban presentes, con o sin etiqueta.

En el 83 se definieron que las licenciaturas contarían con las 6 áreas que encontramos hoy en el grado: Metodología de las Ciencias del Comportamiento; Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos; Psicobiología; Psicología Básica; Psicología Evolutiva y de la Educación y Psicología Social.

No es hasta 1998 que la psicología se hace un hueco en el Sistema Nacional de Salud (SNS) como una especialidad sanitaria, creándose la figura profesional de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica (PECP), la unica especialidad reglada hasta el momento.

Con esto se da comienzo dos temas que serán muy recurrentes: las homologaciones y las plazas PIR (Psicólogo Interno Residente). Una vez pasado el periodo para las homologaciones nos quedamos solo con una vía de acceso a la especialidad, el PIR.

Más tarde, en el año 2011, llegó el Máster General Sanitario, dando acceso a otra profesión regulada: el Psicólogo/a General Sanitario (PGS). Este se encuentra al margen del Sistema Nacional de Salud (SNS), pero también es sanitario.

Aquí también hubo un proceso de homologación y a partir de aquí… se nos va de las manos.

Han sido muchos los debates acerca de la utilidad, validez, importancia o sentido de ambas vías. Temas que, aunque muy interesantes y muy recomendables, no coinciden con el enfoque práctico de este artículo.

Una vez dicho esto ¿por qué te deberia importar?

Por la habilitación sanitaria, la cual es requisito necesario para realizar actividad sanitaria en España, quedando definido por el  Real Decreto 1277/2003 como: «Unidad asistencial, con organización diferenciada, dotada de los recursos técnicos y de los profesionales capacitados, por su titulación oficial o habilitación profesional, para realizar actividades sanitarias específicas. Puede estar integrado en una organización cuya actividad principal puede no ser sanitaria.” En este servicio sanitario las diferencias del PGS (Master) y PEPC (PIR) son, por un lado, el ambito de actuación. El PGS solo esta habilitado para ejercer en lo privado cuando el PECP puede ejercer tanto en lo público como en lo privado.

El PGS tiene «[…] competencias necesarias para la realización de investigaciones, evaluaciones e intervenciones psicológicas sobre aquellos aspectos del comportamiento y la actividad de las personas que influyen en la promoción y mejora de su estado general de salud, siempre que dichas actividades no requieran una atención especializada por parte de otros profesionales sanitarios […]” y el PEPC puede «[…] la realización por estos titulados (los PEPC) de diagnósticos, evaluaciones y tratamientos de carácter psicológico, se entenderá, sin perjuicio de las competencias que corresponden al médico o al especialista en psiquiatría […]”.

competencias las cuales son, como poco, ambiguas.

Los mejores ejemplos son una resolución de la Audiencia Nacional en el 2016 que venía a decir que tenían las mismas competencias, pero que difería el ambito de actuacion (privado y público). Sin embargo, pocos días después, el Ministerio de Sanidad dice que las competencias de un especialista son distintas, además de que es difícil discernir donde empieza una u otra en temas tan complejos como la salud mental y cito: «corresponde a cada profesional determinar, en base a las pautas marcadas por la ley, a la formación adquirida y a las circunstancias de cada caso concreto, determinar, con el grado de autonomía que caracteriza a cada profesión sanitaria regulada, en que supuestos de la práctica profesional están implicados trastornos mentales cuya atención requiere una formación especializada, procediendo derivar dichos supuestos al Psicólogo Especialista en Psicología Clínica o en su caso al médico especialista en Psiquiatría”.

Básicamente nadie tiene muy clara la diferencia entre intervención y tratamiento o evaluación y diagnóstico. En las competencias que delimitan la ley esto es confuso y poco esclarecedor. La idea de esta explicación es que quede claro precisamente eso, que la situación es confusa y que de momento nadie tiene una respuesta irrefutable, al menos a lo que lo que se supone que puede hacer en la practica real un profesional u otro.

En resumen:
– PGS: Puede ejercer en el ámbito privado.
– PEPC: Puede ejercer en el ámbito público y privado.

En cuanto a las competencias, a nivel práctico no hay consenso de las diferencias exactas. Se supone que no son exactamente las mismas, pero algunas se solapan sin definirse exactamente cuales como, por ejemplo, no hay nada que te diga que no puedas tratar una depresión o si dependiendo de si eres una cosa u la otra, todo se queda en cosas más abstractas.

Formativamente y de acceso hay claras diferencias: el PIR consta de 4 años de formación hospitalaria eminentemente práctica y rotatoria como corresponde a otras residencias del SNS. Residencia a la cual se accede mediante oposición, siendo requisito ser graduado/a o licenciado/a en psicología, aunque con pocas plazas las cuales suelen rondar las 120-150 para toda España, dificultando mucho el acceso.

El MPGS es formación universitaria de 90 ECTS, siendo un año y medio total. El formato es el de cualquier otro máster oficial, aunque para el acceso al máster es requisito contar con la combinación de 90 ECTS de carácter sanitario. Además, las plazas de acceso están delimitadas por las universidades, previa acreditación del máster por la ANECA.

Importante aclarar que hoy por hoy el requisito para acceder tanto al PIR como MPGS es en ambos casos el grado en psicología; y no, no hay que tener el MPGS para hacer el PIR. Hubo intención de que así fuera, pero a día de hoy en cuanto a legalidad se refiere, no es el caso.

¿Pero y si dudo en hacer uno u otro? ¿Qué es mejor?

Bueno eso es una cuestión vocacional o curricular más que legal. Si te gusta el ritmo del SNS de ver pacientes uno detrás del otro y con menos frecuencia, te apasiona la idea de trabajar en un hospital y de alguna forma el prestigio de ser un especialista (facultativo) que ha pasado por una oposición complicada de sacar, pues obviamente ve a por el PIR. Si eres más de el clásico modelo de consulta privada y tu interés va por algo menos específico o más académico, pues tal vez te interese más el MPGS.

Al final, preguntar qué es mejor es como preguntar qué es mejor el verde oscuro o el verde claro; depende de que quieras hacer con esa formacion para ver si las diferencias entre ambas te merecen la pena como individuo/a.

Y al final igual que no todos los grados son iguales, no todos los masters son iguales, ni todos los hospitales, ni todas las personas. Buscar experiencias de primera mano te pueden ayudar mucho más a decidirte que cualquier BOE. Mira en foros, ve a congresos, busca gente que esté contenta, gente que se arrepienta, etc.

¿Y dónde deja esto a la neuropsicología, a la psicogerontología, a la atención primaria u otros enfoques indiscutiblemente sanitarios?

Pues los deja un poco en el limbo. Actualmente solo hay dos figuras reguladas dentro de la psicología: PECP y PGS. Sin estos se puede entender que no se puede realizar un servicio sanitario, sin embargo, la realidad muchas veces es distinta. Aunque sobre el papel no es muy legal, se sortean muchas veces con cosas como el tipo de contrato o ver quién es el que firma un informe. Al final hay muchas ambigüedades y casos particulares con muchas diferencias,  de ahí que nos encontremos con tanta confusión. Al final hay veces que te pueden pedir la habilitación o no.

En conclusión, distinto ámbito, distinto acceso y competencias abstractas y definidas a medias, una regulación a parches, y siempre descontento de alguien. Al final no hay una respuesta clara sino más bien información para hacerse distintas preguntas.


REFERENCIAS: