Ypsi – Manuel Iglesias Soilán

Psicología, talleres y proyectos educativos

¿Y psi… hubiera diferencias en el cerebro según el sexo que nos condicionara a que seamos diferentes?

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“La neurociencia es, por mucho, la rama más excitante de la ciencia, porque el cerebro es el objeto más fascinante del universo. Cada cerebro humano es diferente, el cerebro hace a cada ser humano único y define quién es”

Stanley B. Prusiner (Premio Nobel de Medicina, 1997)

Conocer si realmente hay diferencias en el cerebro según el sexo es cada vez de un interés mayor. La sociedad quiere saber si las diferencias entre los comportamientos de ambos sexos están debidas a los roles de género, es decir, a la sociedad, o si realmente son intrínsecos a nuestro ADN.

Un estudio1 de la Universidad de Rockefeller de Nueva York ha examinado a 1.400 para concluir que, aunque haya diferencias entre los cerebros de ambos sexos, no parecen ser lo suficientemente significativas como para considerarlas, dado que también existen diferencias dentro de los cerebros de un mismo sexo.

Así, no se pueden separar entre cerebros femeninos y cerebros masculinos.

El hecho de que haya diferencias en los genitales (masculino/femenino) y a nivel hormonal, ha hecho que desde hace tiempo muchas personas se pregunten si esto va más allá de simplemente los genitales y hay otras diferencias. Lo que se ha documentado acerca de las diferencias en el cerebro entre los sexos se ha tomado como apoyo de una visión dismórfica sexual de los cerebros humanos y consecuentemente de una visión dismórfica del comportamiento, cognición, personalidad, actitudes y otras características humanas. Este experimento ha argumentado que la existencia de diferencias entre los cerebros de ambos sexos no es suficiente para concluir que pertenecen a categorías distintas, de hecho, no se han descubierto pruebas para apoyar esta visión dicotómica, por lo tanto,

un comportamiento distinto entre ambos sexos sería debido fundamentalmente a factores sociales.

Las conclusiones fueron que, debido a la falta de consistencia interna en el cerebro humano, se socava la visión dismórfica de este y, por tanto, el comportamiento dismórfico, lo que exige un cambio en nuestra concepción de las relaciones entre el cerebro y el sexo. En concreto, deberíamos pasar de pensar que los cerebros se clasifican en dos categorías, una típica del sexo masculino y otra del femenino, a apreciar la variabilidad de cerebros de los seres humanos. Así, se cambiaría el paradigma actual de enumerar las diferencias del cerebro por razón de sexo, con métodos de análisis que tengan en cuenta esta gran variabilidad del cerebro humano.

Adoptar un punto de vista que reconozca la variabilidad y diversidad humana tiene importantes implicaciones para los debates sociales en temas muy importantes como el deseo de una educación igualitaria con independencia del sexo.

¿Tienen, por tanto, sentido algo tan extendido por todo el mundo como son los patriarcados? ¿Cómo y por qué se ha llegado a el nivel de desigualdad que se ha vivido durante mucho tiempo y se sigue viviendo si aparentemente nuestros cerebros son iguales?


NOTA:
En este artículo me refiero a sexos como sexo femenino (XX) y masculino (XY) dado que han sido el 99% de los estudiados, no se tiene en cuenta el sexo intersexual (XXY)

REFERENCIA A CONSULTAR:
Joel, D., Berman, Z., Tavor, I., Wexler, N., Gaber, O., Stein, Y., Shefi, N., Pool, J., Urchs, S., Margulies, D. S., Liem, F., Hänggi, J., Jäncke, L., Assaf, Y. (2015). Sex beyond the genitalia: The human brain mosaic. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 112 (50), 15468-15473