Ypsi – Manuel Iglesias Soilán

Psicología, talleres y proyectos educativos

¿Y psi… tus estigmas son realmente el único “trastorno” violento?

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“Yo he tenido que luchar para ser yo y que se me respete, y llevar ese estigma, para mí, es un orgullo. Llevar el nombre de lesbiana. No voy presumiendo, no lo voy pregonando, pero no lo niego”

Chavela Vargas

¿Alguna vez te han dicho que no puedes jugar al fútbol por ser niña? ¿Has sentido rechazo por tu orientación sexual? ¿Te daría miedo explicarle a tu entorno que sufres depresión o cualquier otro problema psicológico?

Si has respondido que sí a alguna de estas preguntas, entonces has sufrido estigmatización social.

Hace unos días, Carmen Lomana escribió un tweet dando a entender que las personas con esquizofrenia (que no esquizofrénicos) “suelen ser agresivas”. Pues bien, esto es un muy buen ejemplo de estigma, en este caso asociado a salud mental.
En realidad, las personas con esquizofrenia suelen ser más las agredidas que las agresoras y se estima que solo el 5% presenta conductas violentas.

¿Qué es un estigma?

Estigma es una palabra de la antigua Grecia que hacía referencia a una marca o señal grabada por un hierro candente en el cuerpo de las personas que debían ser evitadas o rechazadas. Siguiendo esta etimología, actualmente la estigmatización ocurre cuando una persona, ya sea de forma real o en opinión de los demás, posee alguna característica que le proporciona una identidad social negativa en un contexto (Crocker, Major y Steele, 1998). Además, el estigma es grupal, ya que afecta a un colectivo o grupo de personas que poseen un atributo determinado, siendo a la vez compartido al existir un acuerdo entre los miembros del grupo no estigmatizado sobre qué características se rechazan. Es decir, si Sara es lesbiana, las personas homófobas no la rechazarían por ser Sara, sino por tener una orientación sexual a la que asocian características indeseables para ellas.

En este sentido, da igual que sea Sara o María, lo que importa es que no es heterosexual.

¿Qué tipos de estigma existen? (Pryor y Reeder, 2011)

El estigma público: Es el que normalmente asociamos a estigma. Se refiere a las reacciones, tanto psicológicas como sociales, de las personas hacia los estigmatizados (personas con problemas psicológicos, enfermos de VIH…).
El autoestigma: Es el impacto del estigma público en las personas estigmatizadas. A su vez, está compuesto por: el estigma sentido, que sería, por ejemplo, la propia experiencia de rechazo de una persona homosexual, y el estigma internalizado, que es el acuerdo de las personas estigmatizadas con los estereotipos negativos hacia ellas. Esto supondría aplicarse a sí mismo estos estereotipos (creérselo), por lo que disminuye la autoestima y aumenta el aislamiento social.
El estigma por asociación: Es como el estigma público, pero aplicado a las personas cercanas a los estigmatizados. Sería el caso de, por ejemplo, la discriminación hacia el hermano de una persona con esquizofrenia.
El estigma estructural: En mi opinión, el más importante y el que perpetúa el estigma. Hace referencia a cómo las instituciones e ideologías dominantes legitiman una forma de estigma, manteniendo el estatus quo y las diferencias de poder.

¿Sabías que hasta 2017 las personas con sordera/ceguera no se podían casar en España sin autorización médica?

¿Cúales son las características del estigma?

Visibilidad: El grado en que el estigma puede apreciarse a simple vista. Por ejemplo, es más fácil ocultar que eres homosexual o que tienes VIH, a ocultar que te falta una pierna. Esto supone cierta ventaja hacia las condiciones que pueden ocultarse, pues protege la autoestima y puedes contárselo a quien quieras, pero a largo plazo aumenta los costes, pues no permite a la persona mostrarse tal y como es de forma libre.

Controlabilidad: Se asocia a la responsabilidad del estigma. Las personas con estigmas que se perciben controlables (como la idea de que las personas con alcoholismo pueden dejar el alcohol cuando quieran) sufren mayor rechazo, pues se piensa que son responsables de su condición

“Cuanto más se responsabiliza a las personas con VIH de su infección, más negativas son las actitudes hacia ellas” (Fuster et al., 2013).

El riesgo percibido: El miedo genera rechazo. Este es el caso de las personas con alguna enfermedad infecciosa, a las que se les rechaza por miedo al contagio, o de las personas con problemas psicológicos por ser percibidas como peligrosas o inestables.

¿Qué pasa con la perspectiva de las personas estigmatizadas?

Como es lógico, no lo pasan nada bien. El metaanálisis de Schmitt et al. en 2014, muestra que sufrir estigmatización se relaciona negativamente con la autoestima y positivamente con la depresión y la ansiedad. Estos efectos son mayores para el estigma basado en la orientación sexual o en la infección por VIH.
Por otro lado, se observa que la discriminación grupal (grado en que una persona cree que su propio grupo es discriminado) es mayor que la experiencia individual de discriminación. Es decir, una persona homosexual puede opinar que la sociedad discrimina a los gais, pero que él/ella no sufre esa discriminación. Es lo que se ha denominado “discrepancia de la discriminación personal-grupal” (Taylor et al., 1990).

Por último, un hallazgo muy importante se relaciona con la discriminación implícita o sutil. Actualmente es raro que alguien diga de forma manifiesta que las mujeres somos inferiores a los hombres (discriminación explícita), sin embargo, seguimos estando en una clara situación de desventaja en cuanto a puestos de responsabilidad y salarios (discriminación implícita o sutil). Esta última forma de discriminación se camufla bajo otro tipo de argumentos que no tienen que ver aparentemente con el hecho de ser mujer. Sin embargo, diversas investigaciones han encontrado que la discriminación sutil tiene efectos más perjudiciales que la manifiesta.

Esto es así porque impide hacer atribuciones externas ante experiencias negativas (“no conseguí el empleo porque soy gitano/a y me han discriminado”) y porque la ambigüedad acerca de si somos o no discriminadas/os es aversiva (perdemos percepción de control).

En conclusión, la estigmatización de ciertos grupos está tan presente y normalizada en la sociedad, que incluso los propios estigmatizados se creen esos estereotipos negativos y llegan a integrarlos en su autoconcepto (autoestigma), cambiando la forma en la que se relacionan e interactúan con su entorno. Además, muchas veces tenemos la idea de que personas con alguna enfermedad o problema psicológico son responsables de ello (alcoholismo, depresión, VIH…), quizá porque si lo atribuimos a factores internos tenemos la sensación de que podemos controlarlo, de que eso a nosotros no nos puede pasar. Sin embargo, según la OMS, 1 de cada 4 personas sufrirá algún tipo de trastorno o problema de salud mental a lo largo de su vida. Por último, te pido que observes e intentes reducir tus conductas estigmatizadoras (todos/as las tenemos), pero no porque puedas ser tú esa persona con VIH o esquizofrenia, sino porque, simplemente, son personas.


REFERENCIAS:

Estigmatización social: https://es.wikipedia.org/wiki/Estigma_social

Tweet: https://twitter.com/Carmen_Lomana/status/1108463124766777345

Identidad social: https://www.significados.com/identidad-social/

(Crocker, Major y Steele, 1998): https://psycnet.apa.org/record/1998-07091-028

VIH: https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/enfermedades-de-transmision-sexual-ets/vih-sida

Metaanálisis: https://www.researchgate.net/publication/260250955_The_Consequences_of_Perceived_Discrimination_for_Psychological_Well-Being_A_Meta-Analytic_Review

Taylor et al.: https://psycnet.apa.org/record/1990-28088-001